Los Acuario poseen una constitución fuerte, aunque a veces se considera que tienen pocas fuerzas vitales (Sol en exilio); son propensos a enfermedades ligadas a trastornos de la circulación sanguínea, así como a trastornos nerviosos y espasmódicos. Con esta posición del Sol pueden sufrir también el corazón y los ojos. Los puntos débiles – son los tobillos y las pantorrillas; son posibles los calambres. Esguinces y fracturas de las piernas, lesiones de los tobillos. Los Acuario padecen a veces enfermedades poco comunes y raras (regencia de Urano). El estado de la mente (Neptuno exaltado, Mercurio en afinidad) es a menudo la causa de muchas enfermedades en las personas con el Sol en este signo. Contra los trastornos nerviosos a los Acuario les ayudan la meditación, una actitud positiva y el trato con los amigos; el alcohol está contraindicado. A los Acuario les resultan muy provechosos los juegos en movimiento, los paseos largos al aire libre (eso fortalece los órganos respiratorios, a menudo vulnerables en los Acuario) y la gimnasia respiratoria. Júpiter en enemistad puede traer enfermedades del hígado y de la vesícula biliar; conviene prevenirlas. Hay que prestar atención también a los dientes (regencia de Saturno) y a la columna vertebral, de la que depende la salud de todo el organismo. Las plantas de Acuario: son las plantas, frutos y hojas que crecen en grupos: los frutos del espino amarillo, la grosella, el cerezo aliso; las plantas exóticas y raras: ginseng, orquídeas; los cítricos: naranjas, mandarinas, limones, pomelos. Se emplean para tratar los trastornos hormonales, en casos de manifestaciones confusas e insólitas de una enfermedad, de reacciones alérgicas y de alteraciones de los esfínteres del estómago, el recto y la vesícula biliar.