Se considera que el signo de Piscis da un cuerpo frágil y escasas fuerzas de recuperación. Las principales dolencias – son las enfermedades intestinales, las dificultades digestivas, la gota, las afecciones de las plantas de los pies y de los dedos gordos, los resfriados por enfriamiento de los pies, los edemas y las afecciones tumorales, así como el peligro de envenenamientos y de enfermedades infecciosas. Este signo da tendencia a los excesos con el alcohol y a veces a la toxicomanía (regencia de Neptuno). Son posibles enfermedades del hígado, trastornos hormonales y obesidad (regencia de Júpiter). Piscis necesita tratamientos regulares con agua, aire puro, un entorno no contaminado y ejercicio físico. En lo emocional, a Piscis puede «inundarlo» una ola de compasión por los demás, y más a menudo por sí mismo; hay que velar por la pureza de la mente y trasladar esa emotividad a la esfera positivamente cargada de la benevolencia y el amor. Piscis no debe beber mucho; en cambio, dedicarse al arte y a la psicología ejerce un efecto beneficioso sobre su psiquismo. En los niños-Piscis puede desarrollarse el pie plano; conviene hacer ejercicios que lo prevengan y fortalezcan las piernas. Hay que velar por la salud de Piscis, pues ellos mismos son en su mayoría poco disciplinados (Saturno en enemistad) y rara vez desean ocuparse activamente de ella. Sin embargo, Piscis es sensible y, dotado de buena intuición, puede adivinar por sí mismo qué le conviene a su organismo. Las plantas de Piscis: las plantas acuáticas - algas marinas, cierto número de plantas narcóticas. Estas plantas serán eficaces en el tratamiento de los trastornos nerviosos y psíquicos, del insomnio, de los malos hábitos, de algunas enfermedades hormonales y de la pancreatitis.