Capricornio – es el signo más práctico y ambicioso del zodiaco. Está orientado a logros concretos, ama y sabe planificar su vida. Su camino en la vida recuerda el ascenso de un alpinista por la ladera: lenta pero firmemente conquista una altura tras otra hasta alcanzar la cima. Los Capricornio son muy prudentes y previsores. Antes de abordar la realización de un nuevo objetivo, observan con atención y se informan de todo lo que lo rodea. Son excelentes estrategas: calculan todas las evoluciones posibles y siempre se aseguran ante un posible fracaso. Sus dotes organizativas están muy marcadas. Decide despacio, pero siempre tras madura reflexión. Se apoya para ello en las leyes y reglamentos vigentes y en la posibilidad de reconocimiento por parte de sus superiores. Todos los talentos de Capricornio se manifiestan mejor cuando ocupa un puesto directivo. Es un organizador nato, un hombre de acción. Cualquier actividad que emprende adquiere una estructura clara, plazos y jerarquía. El mundo de las emociones está en cierta medida cerrado para Capricornio. Los representantes de este signo suelen tener en cuenta las emociones como un factor que influye en el cumplimiento de una tarea colateral. Por eso a menudo manipulan los sentimientos de la gente. Sus dotes organizativas orientan a los Capricornio hacia la administración; entre ellos hay también muchos empresarios y sociólogos de talento. En general, el poder en todas sus formas atrae fuertemente a los Capricornio. Su capacidad de pensamiento abstracto y su amor por la precisión y el esmero les ayudan a alcanzar las cumbres impulsando diversos avances científicos. En la vida privada los representantes de este signo también quieren que todo transcurra según un plan. Por eso se casan a menudo por conveniencia. A veces el cálculo resulta acertado y Capricornio encuentra la felicidad familiar para el resto de su vida. En caso contrario, tras el letrero de una familia lograda se esconde una persona que sufre profundamente. Los Capricornio son conservadores; les atraen las formas tradicionales del hogar: el marido es la cabeza de familia, mientras que la esposa organiza la casa.