Tauro es el símbolo de la solidez y la fiabilidad en el zodiaco. Es un signo del elemento tierra, por eso los Tauro abordan todo desde un punto de vista práctico. Más que nada en el mundo valoran su propio confort y la estabilidad de su situación material. Es precisamente en esas condiciones donde el pausado y suave Tauro puede desplegar sus talentos. Venus, regente de este signo, da a los Tauro un buen sentido de la forma y el amor por las cosas bellas. Y más aún: los Tauro no solo disfrutan del contacto con el mundo de lo bello, sino que ellos mismos son capaces de crear obras de arte o, cuando menos, de embellecer su entorno o el ajeno. Tienen un sentido muy fino del mundo de los objetos: qué combina con qué y cómo hacer que las cosas duren más. Por eso entre ellos hay muchos diseñadores. Los Tauro son verdaderos propietarios. Eso vale también para las relaciones humanas. Si invierte en algo sus fuerzas, sus medios y sus emociones, espera indefectiblemente un retorno. Los representantes de este signo saben construir relaciones sólidas en la familia. Una casa donde no falta de nada es su ideal, y no escatiman fuerzas ni tiempo para alcanzarlo. Los Tauro son lentos: al emprender algo tardan mucho en arrancar. Pero tras una preparación concienzuda pueden trabajar largo tiempo en la dirección elegida. Su entusiasmo pasa inadvertido para los demás, pero los propios Tauro sienten muy bien sus deseos. Es prácticamente imposible desviarlos del camino trazado. Es un signo muy terco. Los Tauro no oponen resistencia directa: sencillamente no prestan atención a los obstáculos. Por regla general cumplen sus tareas solos, sin exigir ni esperar la ayuda de nadie. Les viene bien el refrán: al que tira del carro le echan más carga. Pero no hay fuerza capaz de hacer que un Tauro trabaje por una simple idea. Los resultados de su actividad deben afianzar necesariamente su posición.